miércoles, 19 de febrero de 2014

Oráculo.


Hace más de tres años escribí estas líneas como una nota de mi facebook. Estaba viviendo días duros (casi acaba de llegar de mi país) y necesitaba volcar mi angustia de algún modo. Al releer estas palabras hoy,… sorpresa,… descubro que algunas de mis ideas han cambiado, pero otros objetos de mis dudas siguen ahí (especialmente la corrupción, el mercantilismo de la atención médica y la educación, entre otros), descubro hoy que no son solo fruto de la mente afiebrada de un orate perturbado, son parte del pan nuestro de cada día. Cambio mis líneas de entonces para adecuarlas a los nuevos tiempos que vivo:

 

Cuando nació, como era costumbre, fue llevado ante el oráculo para que predijera su destino. Iban todos esperanzados, pero temerosos.

Lo pusieron sobre su regazo y él lo observó cuidadosamente, mirándolo desde cada ángulo, cada resquicio, cada detalle, cada cabello. Atentos, sus padres miraban y respiraban entrecortadamente. Aquel viejo sacerdote de piel marchita y ojos nublados quedó por un instante pensativo y finalmente dijo:

Puedo ver desde ya su mirada perdida, la mirada de los que sueñan, de los que viajan cabalgando en sus sueños. De los que persiguiendo sus sueños de quimera, extravían el camino y ya no saben volver atrás.

¿Ven este brillo? Ese resplandor casi radiactivo de su piel me habla de la honestidad, honestidad incrustada en sus poros. La honestidad es un gran defecto evolutivo. Impide la adaptación de las especies y hace que no sobrevivan en este mundo lleno de zancadillas y mortales trampas. Mal signo…

Sientan, justo aquí, justo en el pecho…. ¿lo sienten? Si, es eso, latidos, latidos acelerados de un corazón tempestuoso, impulsivo. Es otra mala señal porque indican una vocación desenfrenada por el amor, una pasión sin límites…. Vocación tempestuosamente fatal si pone su mirada en el lugar equivocado… Los que aman, también sufren,… fatal el amor ciego que llevó a Otelo a clavar su daga en su amada Desdémona…., pero no, creo que no,… hay claridad en mi visión de su futuro, veo luz, quizás sea precisamente ese amor desenfrenado el que pueda salvarle,… creo que encontrará a la persona adecuada…. Tal vez sea su única esperanza….  

No pudiendo contener su ansiedad, ilusionada y temerosa, le espetó la madre: Basta,… ¿Cuál es entonces su futuro?

Será…., será fugaz, fugaz como una estrella y deambulará sin casa por el mundo hasta el final de sus huesos… Comerá de sus propias entrañas… Se apagará tempranos, o quizás no… quizás lo alimentará el amor y le dará cobijo… no se… es confuso el destino… pero esa mirada, la mirada perdida es mala señal…

-NO, no es posible… nada puede amenazar a mi hijo…

Si, respondió pausado,…. Si, si es posible. ¿De qué sirve soñar? ¿Acaso no lo ves? Mientras sueñas, la vida se para y no ganas dinero,… maldito pero codiciado dinero; maldito pero ansiado dinero, maldito pero necesario dinero.

¿Honestidad dices? Cállate tonta. ¿No sabes que los honestos nada valen en el mercado? Su valor es cero. ¿A quién le interesa un honesto? Vamos, que levante la mano. Las conciencias solo valen si pueden ser compradas a buen precio,… o a mal precio, qué más da.

¿Y eso del amor?... el amor puede ser un fastidio, un estorbo, aunque,… ¿en su caso?… tal vez no… ¿podrá ser cierto?... en siglos no he sentido dudas… me confunde su amor y de amor lo siento rodeado…

¿Por qué interrumpes mis pensamientos?.... cállate…. ¿De qué hablas?.. hablas de compasión... ¿Serás tonta? ¿Qué es eso de condoler al pobre y al enfermo? ¿Acaso no te enteras aún de que el enfermo no es prójimo?... No, no es prójimo, es cliente,..., el enfermo no importa, lo que importa es su dinero. ¿De qué vale atender a un enfermo sin dinero?

Esta mujer sigue parloteando sin cesar… me vas a enloquecer… ¿Educar? Me maravilla tu ingenuidad… ¿ingenuidad o tontería? Los alumnos son como los enfermos,…., son dinero,… puros billetes… billetes para contar, guardar y comprar…. ¿Que qué se compra? Poder, mucho poder, ¿Qué otra cosa es importante? El dinero compra poder y el poder más dinero e impunidad… ¿Odias el dinero? Trata de vivir sin él….

Bueno, largo de aquí… estoy demasiado viejo…. Ya no soporto a la gente que pregunta estupideces… ¿Qué le pasará? ¿Qué será en la vida? ¿Cuáles son sus sentimientos?... Puras basuras… ¿Quieres saber qué será? Será sin dudas un "homeless", vivirá bajo alguno de los muchos puentes, será ignorado por políticos y religiosos; terminará sus días en alguna fría gaveta de la morgue de un hospital. Otra vida inútil. Quizás cuando muera pueda ser útil, bueno, siempre que donemos su cuerpo a la ciencia… ¿ciencia dije?... bah, una vez muerto será rodeado de "estudiantes", de futuros médicos que buscarán develar los secretos de sus entrañas y aprenderán con él a salvar a otros pacientes… ¿pacientes dije?... me tienes loco…. Quise decir clientes… Al aprender de su cuerpo, frío e inerte, ganarán mucho dinero... para comprar conciencias, poder, voluntades y más, mucho más dinero…

Solo una duda tengo… ese corazón latiendo…. el amor…  ¿será cierto que el amor puede cambiar las cosas?.... Largo, largo de aquí, ya veremos……     

 

viernes, 14 de febrero de 2014

¿Somos los nuevos inmigrantes unos parásitos y aprovechados?


Hay personas que viven empeñadas en destacar como generalidad, lo que no es más que excepción. Personas cuyo espíritu es dividir y enfrentar a unos con otros, sobre la base de diferencias generacionales, de nacionalidad, género, raza, entre otros. Una de esas personas me inspira hoy.

Nuevamente la “periodista” que etiquetó a los cubanos de “Malagradecidos” vuelve a la carga, esta vez con un  polémico y divisivo artículo al que pueden acceder a través del siguiente link: http://diariolasamericas.com/blogs/nuevos-inmigrantes-dania-ferro.html

Lo que más me llama la atención de esta joven “escritora” es que, también, es una recién llegada de Cuba y sin embargo no pierde oportunidad de fustigar a los cubanos de la isla o de hablar mal de los que recién pisan suelo de Estados Unidos, provenientes de su tierra u otros lugares de nuestra América. ¿Cuál es su agenda? No lo sé. Quizás solo quiere un poco de protagonismo y sabe que este tema genera pasiones; tal vez es otro quién mueve su pluma desde la sombra; a lo mejor es sencillamente que le ha tocado encontrar en el camino, siempre a las personas equivocadas y por eso su percepción distorsionada de la realidad. De algo estoy seguro: Sus artículos complacen a un sector en extremo radical de la inmigración cubana.

Pero centrémonos en el artículo que recién publica. Esta vez pone varios ejemplos de supuestas personas, recién llegadas y que no quieren trabajar pues aspiran a altos salarios y posiciones, que están más allá de las reales habilidades que poseen. A algunos los podemos imaginar cómo amebas que parasitan a sus familiares de acá y a otros los describe como hipercríticos, que se quejan constantemente de las trabas burocráticas que deben enfrentar para poner en regla sus papeles al llegar (reconozcamos que acá la burocracia gubernamental es asfixiante).

Yo no pongo en duda de que existen personas así. Todos conocemos gente con algunas de esas características (personalmente soy excesivamente crítico en muchísimas ocasiones). Pero nuevamente la autora pierde la objetividad y no hace una historia balanceada. Nuevamente generaliza (error garrafal, debido a la enorme diversidad en el carácter y comportamiento de los seres humanos). Solo uno de los protagonistas de su historia es una persona que quiere salir adelante a través del esfuerzo, los otros solo quieren vivir de fiestas, drogas y manejos turbios.

Yo que muy bien doblo la edad de la autora y que como ella soy casi un recién llegado a estas tierras (cuatro años y algo no es mucho tiempo), tengo cientos de testimonios diferentes a los de ella; conozco a decenas y decenas de personas que llegan acá y ponen todo su empeño en salir adelante y mantener a sus familias dando lo mejor de sí cada día.

Mi esposa sale cada mañana, a cuidar llena de amor a niños ajenos, asumiendo una responsabilidad enorme y lo hace con profesionalidad a pesar del bajo salario que se paga en la mayoría de los “childcares”. Mi suegro es un hombre de más de sesenta años y hace decenas de horas de “overtime” semanales, en las madrugadas. Mi papá, trabaja todo el día en mantenimiento y en las tardes vende frutas en un viejo camión que compró.

Tengo colegas de trabajo que enseñan matemáticas hasta en tres diferentes “colleges”, desde Miami Dade, Broward, Boca Ratón; otros sustituyen en las escuelas públicas y hacen tutorías privadas en sus tiempos libres (si es que les queda algún tiempo libre). Muchos de ellos son relativamente recién llegados.

Por otro lado, cada noche en mi aula de clases se reúnen de quince a veinte jóvenes (y otros no tan jóvenes), muchos con el polvo de Cuba, de Venezuela, o de Nicaragua aún en sus pies, para estudiar matemática, estadística u otras de las ciencias básicas que deben cursar para cumplir sus estudios. Estos son jóvenes que no vienen al aula acabados de salir de una discoteca, o tras un día entero de descanso en la casa, o tras chupar la sangre de sus familiares. Estos, los que yo conozco, son jóvenes que pasan el día en sus trabajos: una cafetería en el aeropuerto, un restaurant de Hialeah, en un puesto de venta del “Mall” de las Américas, en un “dollar discount”, en una oficina médica…. Son gente que llegan cansados, a veces sin tiempo para hacer la última tarea, pero luchan por sus sueños y trabajan muy duro. Venden refrescos hoy, pero sueñan con mañana ser enfermeros, contadores, técnicos de ultrasonido, etc. No necesito mencionar nombres. Todos conocemos gente así.

¿Quién gana dividiendo a la comunidad por generaciones o nacionalidades? No lo sé, pero evidentemente son “fuerzas oscuras”.

Para las personas que “satanizan” a los recién llegados y alaban sin límites la “extrema pureza” de los primeros inmigrantes, también tengo ejemplos opuestos.

Conozco gente venida en los sesenta, cubanos que llegaron solos, desorientados, inmaduros y algunos por ambición se enrolaron en el negocio del tráfico de drogas y en el robo a apartamentos de lujo. Fueron capturados y sancionados y llevan décadas como “deportables”.

No olvidemos el caso (hace un par de años) de un reconocido y “respetable” señor de Miami, padre de otro respetable político, que creó un modelo de estafa financiera, robándose los ahorros de viejos compañeros de antaño y hasta de una orden religiosa. Ese señor no vino ayer, no cruzó el estrecho en balsa (muchos acá usan el término balsero con carácter peyorativo) y sin embargo ahora paga sus culpas en prisión.

Más reciente tenemos el escándalo de Maroño (o maraña), el ex alcalde que recibió sobornos de agentes encubiertos del FBI, que se encuentra en prisión y que posiblemente salgan nuevos cargos contra él, por el vulgar robo de automóviles y el nepotismo. Este señor tampoco es recién llegado, no cruzó ayer el desierto, el rio Grande o el estrecho de la Florida.  

¿Contribuyen los jóvenes que trabajan todo el día y estudian en la noche, al crecimiento económico y espiritual de esta ciudad de Miami? La respuesta es un sí categórico. ¿Aportan beneficios a la ciudad todos estos políticos “añejos” y corruptos, o los afamados “hombres de negocio” que se han enriquecido a través de la usura y el cabildeo, o los que hicieron su plata con droga y estafas financieras, pero nunca han sido descubiertos? La respuesta es no, ellos solo aportan desprestigio y vergüenza.

Sin embargo, no me atrevo a generalizar. No puedo decir que todos los que han hecho dinero lo hicieron de modo sucio, ni siquiera que la mayoría lo hizo de modo sucio. Tengo que asumir, mientras no se demuestre lo contrario, que solo algunos pocos son vulgares ladrones.

No puedo dar por sentado que todos los políticos son corruptos, será injusto con los que no lo sean y ofensivo además. Tengo que asumir, mientras no se demuestre lo contrario, que la mayoría son honestos y que los que han sido desenmascarados y condenados, son solo una excepción de la regla.

De igual modo la autora debía respetar más a los nuevos inmigrantes. Aceptar como regla a los que son esforzados y trabajadores y como excepción a los parásitos, empeñados en ganar dinero fácil.  

Al generalizar los comportamientos negativos de esta nueva oleada de inmigrantes, desbalancea la historia y da argumentos falaces a sectores que están en contra de los que son inmigrantes (como somos nosotros mismos). Un periodista debe ser ante todo objetivo, sopesar cada suceso y no pronunciarse a la ligera.

En mi opinión, el etiquetar a toda una nueva generación de personas que arriban a esta país con las maletas cargadas de sueños, como parásitos, haraganes, vividores (todos son más o menos sinónimos) responde o bien a desconocimiento o a mala intención. Juzgue usted mismo.

 

 

 

 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Gracias Americateve: Se hace público el estado insalubre de la piscina de Mango Hill 9, en Hialeah.




Hace un par de días publiqué, en este blog, un artículo expresando mi preocupación ante una piscina totalmente infectada y contaminada, que representa un peligro para la salud de los residentes de la Asociación Mango Hill 9, en Hialeah.

Paralelo a esto y consciente del muy limitado alcance de mi blog, decidí contactar a reporteros de un canal de televisión local (Americateve). Algunos vecinos sonrieron escépticos cuando me vieron tirar fotos y oyeron de mi intención de traer las cámaras de televisión al lugar, para que constataran e hicieran pública la situación de la mencionada piscina. Uno de los vecinos, en broma, llegó a ofrecerme un millón de dólares (que por supuesto el no tiene y que yo tampoco intentaré cobrar) si lograba que alguien se interesara en nuestro problema.

No habían pasado 12 horas de que contacté a la reportera Diana Montaño, de Americateve, y ya tenía su respuesta: Estaba interesada en cubrir la historia.

Un excelente reportaje, mostrando cada arista del problema, fue presentado en los noticieros estelares del canal. Pero la reportera fue aún más allá, tratando de obtener declaraciones de la compañía encargada de la administración del grupo de condominios y de los presidentes de cada una de las asociaciones implicadas.

Estamos todos conscientes de que la batalla para lograr sanear esa piscina solo está comenzando. Las asociaciones y las compañías que administran son muy efectivas a la hora de cobrar, mensualmente, el aporte de cada dueño para el supuesto mantenimiento y pago de seguro de las casas, instalaciones de uso común y áreas verdes; pero triste y paradójicamente no son tan efectivos a la hora de responder a las reclamaciones de los vecinos y la tan llevada y traída excusa: “no hay dinero para esto….”, aflora constantemente ante cada queja.

¿Qué se hace el dinero que mensualmente es pagado a la asociación? Yo no tengo la respuesta y creo que hasta Sherlock Holmes se vería en un aprieto, para desenredar la madeja que se crea alrededor de este dinero.

Por el momento, el primer paso ya está dado. Nadie podrá decir, en caso de una epidemia de dengue, fiebre del Nilo u otra enfermedad, que no sabían nada o que nunca fueron alertados. Ya nadie podrá alegar (políticos de Hialeah incluidos) que desconocían el estado, de putrefacción avanzado, de las aguas de la piscina de Mango Hill 9.

Gracias a Diana Montaño y a Américateve por apoyarnos en esta empresa. Gracias por atender nuestros reclamos y dar voz a los que, usualmente, no tenemos voz.

Para ver el reportaje de Americateve pueden visitar el sitio web:  http://www.americateve.com/videos y buscar, en el listado de últimos videos: “Piscina en Hialeah”

domingo, 9 de febrero de 2014

Hialeah: Alcalde, por favor, que nos limpien la piscina.


Hialeah es la ciudad donde vivo y espero vivir mucho tiempo más. Algunos se quejan de que en Hialeah se respira demasiado olor a Cuba y reniegan de ella; pero como cubano que soy, el aire de esta ciudad me alimenta y me recuerda a cada momento mis orígenes. No dejo de reconocer, sin embargo, que siempre está rodeada de dimes y diretes. Carlos Hernández y Raúl Martínez me recuerdan al Plutarco Tuero y el Pancho Majagua de aquel poblado llamado “San Nicolás del Peladero”. Pero no es de política de lo que deseo hablar hoy,… Hoy mi tema es salubridad. Veamos:

“Mango Hill 9” es una comunidad situada justo en el corazón del West de Hialeah, allí cerca de donde confluyen la 12 Avenida y la 37 Calle del West. Es una zona de gente trabajadora, donde algunos son dueños de sus casitas y otros rentan. La omnipotente Asociación de Condominios que administra el lugar regula el color de las casas, los carros que se pueden parquear, o las cosas que usted puede poner en el portalito de su propio hogar; sin embargo, esa misma asociación se hace la de la “vista gorda” con cosas mucho más importantes y hasta peligrosas para preservar el bienestar de los vecinos, por ejemplo: el denigrante e insalubre estado de la piscina.



Hace más de cuatro años que este servidor llegó de Cuba y ya mis suegros habían vivido en el lugar por un buen tiempo antes. Al menos desde que pise las calles de Mango Hill 9, esa piscina ha estado en la condición que pueden apreciar en las fotos anteriores.

Los residentes del área han clamado por ayuda, incluso a algunos medios de comunicación locales, pero nadie se ha interesado.

¿Pero cuáles son las implicaciones, más allá de la cuestión estética, que tiene la situación insalubre y deplorable de la piscina? Listo solo algunas:

  1. La cerca perimetral está rota: Cualquiera de los numerosos niños que viven en el condominio o sus alrededores pueden penetrar y caer en las aguas contaminadas (además de los golpes que esta caída puede provocar).
  2. La piscina es un criadero de mosquitos: Estos insectos son potenciales transmisores de la fiebre del Nilo (produce Encefalitis en los humanos), del Dengue (que puede provocar la muerte en su variante hemorrágica). Al menos en el caso del dengue se ha demostrado que el único modo de prevenirlo es luchar contra el vector transmisor (el mosquito).
  3. La proliferación de bacterias: La “Escherichia coli”, por poner un ejemplo, aparece en las aguas cloacales (así puede catalogarse el agua de esta piscina) y puede contaminar a las personas que tengan contacto con estas aguas. La E Coli puede provocar diarreas sanguinolentas severas. Personalmente pude observar, meses atrás, una brigada que supuestamente quiso poner un “parche” al herido moribundo y extrajo parcialmente el agua de la piscina, arrojándola en las calles... sencillamente horroroso, pusieron en peligro a toda la comunidad al exponerla al contacto con el agua donde pululan las bacterias.

Las preguntas que afloran a mi mente son:

¿En que gasta la Asociación de Condominios que administra a Mango Hill 9, el dinero que colecta?

¿Dónde están las autoridades sanitarias de Hialeah, si es que existen? ¿Y las del Condado?

¿Es necesaria la aparición de una epidemia para que alguien se interese y empiece la búsqueda de chivos expiatorios?

¿Es más importante la contaminación de los parques de Coral Gables con metales pesados, que la contaminación biológica de una piscina (o muchas) en Hialeah?

¿Dónde están los políticos que prometen mucho en campaña y hacen poco el resto del tiempo?

Demasiadas preguntas sin respuestas. ¿No creen?